Seleccionar página

El rico gasta lo que le sobra después de invertir, el pobre invierte lo que le sobra después de gastar

Robert T. Kiyosaki

Cómo saber si eres rico

Hace no muchos años, antes del estallido de la burbuja inmobiliaria, alucinaba cada vez que hacía un viaje largo en mi Renault Clío azul metalizado de 65CV. La sensación que tenía es que la mayoría de los coches con los que me cruzaba eran BMWs, Audis, Porches Cayenne, Mercedes y Volvos.

Yo le decía a mi mujer ¡Jo Isabel, parece que los regalan! ¡Cómo puede ser que tanta gente tenga cochazos que cuestan de 40.000€ para arriba!¡Parece que todos están forrados menos nosotros!

La verdad es que era alucinante.

Pero ¿Eran estas personas realmente más ricas que yo? Pues depende. A lo mejor el tío del BMW tenía un sueldo enorme, pero igual no podía permitirse más de un mes sin trabajar para hacer frente a unos gastos igual de grandes (los coches, la hipoteca del piso de lujo en la mejor zona de Madrid, la asistenta, las vacaciones por todo lo alto, el colegio privado de los niños, etc.)

Según Robert Kiyosaki, autor del famoso libro Padre Rico Padre Pobre, la riqueza no se mide por los lujos que tengas o lo mucho que ganes a lo largo del año sino por el tiempo que puedes estar sin trabajar manteniendo tu actual nivel de vida (suponiendo que estés satisfecho con tu nivel de vida actual, claro).

Este concepto de riqueza, que le debemos al señor Robert Kiyosaki, es el que yo me aplico a mí mismo a la hora de evaluar lo rico o pobre que soy. Su libro Padre Rico Padre Pobre te lo tienes que leer sí o sí. A lo mejor es que cuando yo me lo leí era más joven e ingenuo, pero te prometo que fue una revelación que cambió mi manera de pensar para siempre.

¿Quién es más rico realmente?

Por lo tanto, no midas tu riqueza en euros, en casas, en coches de marca o en otros lujos. Es mucho mejor medirla en meses.  Así, si tienes unos gastos de 2000€ al mes y unos ahorros de 23000€ puedes decir que tienes 11 meses y medio de riqueza ¡casi un año de libertad financiera!

Muchas veces las cosas no son lo que parecen a simple vista. Por ejemplo ¿quién de estas dos personas dirías que es más rica?

  1. Un socio de un prestigioso despacho de abogados que gana 300.000€ al año, vive en un ático en el mejor barrio de Madrid y conduce un Porche Cayenne.
  2. Un agente forestal con un sueldo de 30.000€ al año, que vive alquilado en un pueblecito de la sierra y sin coche.

A priori parece claro que el abogado lo tiene mucho mejor que el agente forestal ya que gana 10 veces más. Pero a lo mejor no puede permitirse estar un solo día sin trabajar porque tiene que pagar la hipoteca del ático, la letra del Porche, el colegio privado de los niños, las vacaciones a todo lujo y todos los demás gastos que acompañan a su alto nivel de vida y acordes con su estatus social.

En cambio, es posible que el agente forestal sea una persona frugal, que disfruta de la vida sin gastar mucho y ahorra un 50% de su sueldo todos los meses. Tiene 25.000€ en el banco, un piso alquilado en la ciudad que le reporta unos 500€ al mes después de gastos y 3.000 acciones de Coca-Cola que suponen unos 300€ al mes en dividendos que además crecen un 10% cada año. Este buen hombre podría estar fácilmente 20 años sin trabajar y sin renunciar a ninguno de sus gastos.

Entonces ¿quién es más rico? En este ejemplo el agente forestal ha alcanzado prácticamente la libertad financiera. El abogado en cambio, salvo que cambie su filosofía de vida, está condenado a trabajar duramente todos los días de su vida y rezar para que nunca baje su nivel de ingresos.

Muchos no se creen que gente que vive a todo lujo apenas llegue a fin de mes, pero es mucho más habitual de lo que piensas. Los casos que conocemos de famosos que un día lo tuvieron todo y hoy están arruinados son sólo la punta del iceberg.

Ahora hazte esta pregunta ¿cuántos días puedes estar sin trabajar sin renunciar a ninguno de tus gastos? Si la respuesta es “unos pocos días o meses” lo tienes chungo y deberías ponerte manos a la obra para cambiarlo.

Ejemplo de riqueza Nivel Leyenda: Este verano he conocido a dos auténticos NINJAS de la libertad financiera. Hemos pasado unos días en una casa rural en Orense pegada a una aldea casi abandonada en la que quedan sólo dos habitantes. Estos dos señores son mayores y parecían muy felices. En un día normal se dedican a charlar con el vecino (el único que hay), dar buenos paseos, cuidar de su huerta, cocinar y te aseguro que comen más sano que tú y que yo. Pues bien, me decía el dueño de la casa rural que la pensión de estos señores es de unos 400€ ¡y les sobran 200€ euros todos los meses!

¿Cuál es la manera más fácil y segura de hacerse rico?

En el fondo es muy simple, pero requiere determinación y mucha paciencia. Como dice Robert Kiyosaki, tan sólo tenemos que dedicarnos a comprar activos y vender pasivos y dejar que el poder del interés compuesto haga el resto.

Distinguir un activo de un pasivo es fácil. Un activo es algo que mete dinero en tu bolsillo y un pasivo es algo que saca dinero de tu bolsillo.

Algunas veces tenemos tendencia a comprar pasivos creyendo que son activos (por ejemplo, la casa en la que vives).

Aquí tienes algunos ejemplos de pasivos, todas estas cosas te quitan dinero de tu bolsillo, así que quítate lo que puedas ya que cuanto menos tengas de esto mejor.

  • Coche o moto
  • Cualquier tipo de deuda (excepto quizá tu hipoteca, dependiendo del caso)
  • Tu vivienda habitual (En general cualquier inversión inmobiliaria que no estés rentabilizando vía alquiler yo la consideraría un pasivo).
  • Cuota del gimnasio al que no vas
  • Televisión por cable
  • Smartphone
  • Ropa de marca
  • Zapatos de lujo
  • Muebles
  • Electrodomésticos
  • Segunda vivienda vacía

Y aquí algunos ejemplos de activos, céntrate en conseguir el mayor número de ellos posible y alcanzarás la independencia financiera.

  • Cualquier inmueble que tengas alquilado
  • Unas acciones que te paguen dividendos
  • Derechos de autor (escribe un libro)
  • Un blog
  • Negocio o empresa rentable
  • Una buena cartera de clientes
  • Rentas vitalicias
  • Pensiones
  • Fondos de inversión

Así que ya sabes ¡a comprar activos y vender pasivos!

 

Email this to someoneShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+
¿Me ayudas a que el blog empiece a rodar compartiéndolo en tus redes?